Maldita seas Sarah Russo, pensé que podía vencerte fácilmente pero voy a tener que ser más inteligente. Pero te prometo que esto apenas comienza, no voy a dejar que te cases con Enzo, el maldito dinero es mío y no voy a dejar que vengas tú a quitármelo
— ¿Anna Rosetti? — Me gire
— ¿Quién eres? — Pregunté directamente el tenía una pequeña sonrisa.
Era guapo pero seguramente un pobreton
— Soy Matteo Marchetti es un placer conocerla señorita Anna al fin, no sabe las ganas que tenía de encontrarm