— Sarah, Sarah — Aquella voz me hacía despertar así que abrí los ojos y vi a Enzo a mi lado — Ya llegamos hermosa mía — Mire a la ventana y tenía razón estábamos en la puerta de mi casa.
Me acomode un poco en el asiento
— Gracias Enzo, por el hermoso día de hoy — Me acerqué a él y bese levemente tus labios — te veo mañana en el trabajo— Susurré algo sonrojada.
Deben entenderse con Carlos no tuve ese tipo de intimidad y a pesar de ellos cuatro años ahora que lo pienso éramos más amigos que novi