Mundo ficciónIniciar sesiónCarlos
La noche continua. Las pláticas personales se terminaron y dieron paso algo más ligero y llevadero, que con ayuda del vino, nos volvió un poco más cercanos provocando que de vez en cuando nuestros labios se besaran ligeramente para después reir.
Una felicidad infinita me invadió, de pronto no sabía donde estaba, ni qué pasaba con el mundo, esa habitación era todo lo qu







