Miró con escepticismo el enorme peluche de felpa. No podía negar que había cierto parecido, pero no podía comparar una pantera de felpa con...
—¿Necesita ayuda, señor? —Pestañeó varias veces y dejó el gigantesco peluche en el estante—. Si quiere, puedo mostrarle otros peluches. Tenemos leones, tigres, leopardos, guepardos y...
—No. Está bien, solo... —Hizo un mohín con los labios y miró de nuevo el muñeco de felpa—. Es hermoso, ¿cierto? Las panteras son elegantes, majestuosas y algo arrogantes.