Vida de casados... Felicidad completa.
El enorme escritorio estaba lleno de cajas con los nuevos libros que había pedido días atrás. Y menos mal, porque ahora podía pasar todo el día entre los estantes, impregnándose del exquisito aroma a lignina. Una hora más tarde, Ethan seguía revisando y reponiendo libros. En el último mes hubo un incremento en las ventas y en serio se alegraba de que más personas entraran a su librería, ya sea para comprar o para preguntar por tal libro. Aunque, honestamente, Ethan estaba casi seguro de que el