Desayunando con Drake.
La situación bien podría definirse como extraña y rayando lo ridículo, aunque en parte era su culpa. En realidad, no fue consciente de la magnitud de sus comentarios burlesco para con su vecino, tampoco midió las consecuencias que arraigaron saludar a la madre de este y seguir el hilo de la simple conversación. Y ahora tenía que cumplir con su palabra, todo porque no pudo mantener la boca cerrada. Bravo.
Le dijo a su vecino… No, a Drake que aceptaría ir a desayunar, pero antes tenía que darle d