75. Depresión
Retrocedo dos pasos, doy media vuelta y comienzo a caminar con el peso de la derrota colgando sobre mis hombros, exhausta. Las lágrimas amenazan con desbordarse, y el sollozo en mis labios es la batalla más difícil que he enfrentado en mucho tiempo. Me falta el aire, y siento que mi autoestima se ha evaporado. Me siento como un pedazo de estiércol arrastrándose por el pasillo.
—Miriam, no deberías ser tan dura contigo misma —dice Danna, sorprendiendo con su presencia a mi lado, a la que no habí