La niña corría entre las olas, recordándome a la sirenita de los cuentos de hadas. Se movía con tanta alegría, bailando sobre las crestas de las olas, girando ocasionalmente... Era algo hermoso y lleno de vida, como si no fuera una niña creada por luces, sino una pequeña real corriendo sobre las olas.
Me quedé en ese momento sin aliento mientras observaba extasiada, sin atreverme a parpadear por miedo a perderme algo. De repente, con el levantamiento de una gran ola, apareció otra figura: un niñ