~~~
Adele.
Y ahora mi corazón traicionero va galopando a mil por hora, como si anduviera loco y desbocado tan solo con oír las palabras del alfa.
―Entonces, ¿qué respondes, mi Adele? ―me dice y me mira, al tiempo que me lleva hasta su pecho, el cual se siente cálido contra mí, lo que hace que me sienta temblando de pie a cabeza y tal parece que Noah lo nota―por favor, no me tengas miedo, me indica, levantando mi barbilla―no te voy a hacer daño nunca más, en especial aquí―indica y me señala el c