MARCELLA
Esperé.
Por un instante, realmente pensé que me iba a besar.
Cerré los ojos lentamente y mi corazón empezó a latir más rápido, más fuerte, como si intentara prepararme para algo que aún no comprendía. Lo sentía tan cerca, su aliento cálido, su presencia intensa, y por un segundo… me permití creerlo.
Pero no pasó nada.
Cuando abrí los ojos lentamente, lo vi retroceder, con el ceño ligeramente fruncido, como si algo lo hubiera interrumpido. Entonces me fijé en Peter, de pie cerca de la p