Ocho días después Samantha y Georgina no habían regresado. Las cosas se habían ido complicando y de los cinco días que habían pronosticado habían que tenido que utilizar tres más.
— ¿Cuándo vuelves, gatica? Llevas mucho tiempo fuera. —dijo Marcos por la vídeo llamada.
—Lo lamento guapetón. Estaré ahí en un abrir y cerrar de ojos.
—Pues estoy abriendo y cerrando los ojos continuamente y no te veo. —respondió enojado.
—Venga ya. No seas así, Marcos, cuando tú eres exactamente igual.
—Quiero verte