Ambos se sentaron en el sofá. Sam eligió una distancia prudencial pues no quería confundir las cosas. Más de lo que ya estaban. Sin embargo los planes de Marcos fueran diferentes. Sam no se había sentado en el cómodo sofá cuando la jaló a sus brazos y la sentó en sus muslos. A horcajadas. Se sintió mal al ver sorpresa en esos ojos dorados pero no lo demostró, se merecía que Sam le diera unos cuantos golpes, su actitud había sido desastrosa. Sobre todo con alguien con quien estaba saliendo. Con a
YilyTM
Pocos capítulos he vivido como este. Es que cierro los ojos y veo.