CAPÍTULO 131
"No es un condolencia", dijo Lucian en voz baja. "Una burla".
"Una promesa".
Lucian se acercó a la rosa y la recogió, examinándola como si pudiera explotar. "Ella está diciendo: 'Todavía estoy aquí. Todavía estoy ganando. No puedes tocarme. La maté, y no estás dempotente para detenerme".
Aria se movió para pararse a su lado. De cerca, la rosa era un hermoso pétalo blanco perfecto, sin espinas, una cinta tan negra que parecía un pedazo del cielo nocturno. Era el tipo de rosa que ver