Capítulo 11. Finalmente solos.
Amelia.
Los festejos habían durado toda la noche y parte de la madrugada, en el momento en que el sol comenzó a asomarse fue cuando los invitados en tandas pequeñas fueron cada uno a sus habitaciones. A pesar de todo mi trabajo aún no acaba ya que ahora era el momento de supervisar que todo estuviera nuevamente en orden como si nada hubiera ocurrido. Estaba más que claro que no dormiría hasta bien pasada la mañana.
— Todos ya se fueron a dormir y son entrada las cinco de la mañana, ¿Tú cuándo