ESCAPE
BALTHAZAR
Estábamos por irnos cuando nos abordo un grupo de ancianos y frenaron nuestra huida.
¡Genial!
—Hace mucho que no te veíamos por estas tierras muchacho— me alaba una de las viejas amigas de mi madre.
—Casi no te reconozco —añadió otra —sino es porque te pareces a tu padre y esos ojos de tu madre, no creería que eres el mismísimo Balthazar Lennox.
—Estaba muy ocupado, mi padre también está en la hacienda.
—Mañana le haremos una visita, si no es molestia claro—añadió una señora muy