*—Damien:
No sabía dónde estaba Layonel.
Damien miró alrededor del salón, sintiéndose desesperado y frustrado. Un instante antes, Layonel estaba a unos pasos de él, y al siguiente, había desaparecido sin dejar rastro. Damien maldijo en voz baja, sintiendo cómo la ansiedad se apoderaba de él. Salió al aire libre de nuevo, la noche fresca, contrastando con el calor de su preocupación.
Sacó su teléfono y trató de llamar al número de Layonel, pero pronto se dio cuenta de que no había visto a Layone