Entramos a su despacho y me ofrece sentarme en el sillón cuando lo hago, Sebastián ve a su alrededor y se acomoda a mi lado, a una distancia prudente.
Quisiera tenerlo mas cerca.
- Bien Liza, tienes toda mi atención... - suspira de nuevo, lo observo un momento tratando de descifrar su rostro.
- Bueno... - froto mis manos entre si, esta vez no estoy fingiendo - bueno Sebastián, lo diré así tal cual - levanta sus cejas.
- Te escucho - baja un poco su cabeza sin quitar su mirada de mi.
- Asi rápid