Mundo de ficçãoIniciar sessãoMaerius descendió de la nave y aterrizó sobre su rodilla, para desplomarse en el frío suelo mientras escupía saliva sanguinolenta, jadeante. La sangre caía gota a gota por su cuerpo y una nube de vapor salía de su boca cada vez que respiraba, con dificultad.
Sus hermanos lo siguieron. Efxil y Dyhret llegaron últimos, tan débiles como sus compatriotas. La pelea con Eralet acabó las fuerzas mentales y físicas de







