Mundo ficciónIniciar sesiónUn frío que calaba en los huesos se sentía desde hace horas en el terminal terrestre de la ciudad serrana de Latacunga, acompañado de un viento capaz de estremecer a cualquiera que no estuviese a buen recaudo dentro del edificio principal.
Un mal presagio, aseguró Jeynz, con la mirada perdida una vez más. Después de lo visto, ahora Mytlen le creía cualquier palabra que dijese.
La rubia chica, que temblaba aun estando debajo de pes







