En la noche dejé en silencio el teléfono móvil para poder dormir tranquila. Al despertar encontré que tenía más de diez llamadas perdidas y cinco mensajes de texto de Cristian. De forma escrita partió manifestando su preocupación para terminar tratándome de perra tonta. Le escribí a mi abogada y le pregunté si me aconsejaba contestar. Me indicó que le dijese que me había quedado en la casa de una amiga porque se me hizo tarde. Me pidió que no le diera a entender que lo había abandonado. La idea