Habían pasado dos días y Dante cada día estaba peor, la echaba de menos. Su olor seguía en la habitación que ella ocupaba, tal vez su hermano tenía razón, tenía que conquistarla como una persona normal; con cenas, salidas, regalos, etc. Pero hacía tiempo que no lo hacía, pero por ella, haría lo que fuera. Quién le iba a decir, que después de sufrir un desamor, volvería a ser atraído por una chica, pero no era una mujer cualquiera, si no la hermana de su amigo.
Pero si él hubiera sabido, que El