Danphe se despertó en medio de la madrugada y miró a Mauricio dormir plácidamente, posó un beso en su mejilla y con los nudillos de sus dedos acarició en el mismo lugar donde besó, sonrió como tonta y suspiró al sentirse tranquila por la maravillosa compañía que mantenía a su lado, era satisfactorio estar con un hombre que no piensa en nada excepto en ella, o al menos era lo que Danphe pensaba.
Se levantó de la cama y se vistió con ropa sencilla para salir del hotel y caminar por la orilla de l