Mundo ficciónIniciar sesiónAnthoaneth.
Bebo un sorbo de mi té verde mientras observo como Victorino le coloca un gorro de lana a su bien elaborado muñeco de nieve. Sonrío y lo saludo con la mano cuando me alza sus pulgares enguantados.
La nieve cae en copos diminutos. Las calles de Italia están iluminadas desde temprano para recibir la llegada de la noche buena con toda la luz posibles. La casa la adornó Dakota junto con las







