Mundo ficciónIniciar sesiónEl primer encuentro que tuve con Catalina Fermín fue hace cinco años en Michoacán, Anessa me había mandado a una misión, y ésta debía llevarse a cabo en uno de los antros más caros, pero famosos de toda la comarca.
Y ahí estaba Catalina, trabajando de pool dancer con sus mayas negras de reed con un hilo negro debajo de éstas, su cabello suelto y corto en ese tiempo, sus tetas de







