Mundo ficciónIniciar sesiónMadrid / España.
8:45 pm.
Natasha.
Masajeo mis piernas con crema corporal de coco mientras Amelia está a mi lado recostada, con mirada fija en su lap-top.
La miro por el rabillo del ojo.
—Andais como gorda— comento con burla.
—¡Oye!— me empuja el hombro— No es mi culpa que Graham no haya dejado de consentirme con pizzas.







