23. Capítulo: "La Ira del Millonario"
—¡Tenemos un contrato de confidencialidad! Hemos hecho un trato con mucho dinero de por medio y no puedes hacer lo que te vengan en gana. ¿Tengo la culpa de que te hayas embarazado? Si hubieras sido más cuidadosa... —gruñó —. No me interesa, pero, ¿sabes de quién es el bebé?
—Tú mismo lo has dicho, eso no importa.
—¿Se trata de un hombre casado? —tuvo la osadía de inquirir.
Ella se quedó en silencio, eso se lo había confirmado.
—Eso creí, al final no eres una mujer decente.
—Solo quiero ded