Mundo ficciónIniciar sesiónHabían estado inmersos en una plática corta pero consistente, no en la sala sino en la alcoba.
Santino no había terminado de desempacar el resto de sus pertenencias y aun se hallaba un montículo de ropa sobre una de las sillas del escueto comedor y el resto en el sofá; la sala lucía como si hubiera pasado un ventarrón. Ya se organizarían, ya habría tiempo de más cosas. No había televisor y ella había de







