Mundo ficciónIniciar sesión—Vaya…¿Así que el polluelo abandonó el nido, eh?...no me lo esperaba, chico listo. –la voz cascada de Kizart sonaba ligeramente más hosca de lo normal.
Sus ceñudos y pequeños ojos estaban fijos en la máscara de indiferencia que se proyectaba en el semblante de Santino.
—No creo que el asunto sea de importancia…—dijo secamente, mientras sacaba las llaves del auto del interior de su bolsillo&mda







