Dios, la polla de papá era perfecta, empapada en Fae o no. Ficción o no.
Max agarró con el puño el cabello de Polly, un destello de genuina alarma cruzó su rostro por medio segundo antes de enmascararlo con un gemido profundo y sucio. “Joder, Polly. Eso es, chupa la polla de papá como la enferma tragasemen que eres. Siempre he querido esta boca, Polly. No tienes ni puta idea.”
Ella se apartó lo justo para jadear, hilos de saliva y jugos de Fae cubriéndole los labios.
“Puedo saborearla en ti. El