El día había sido largo. Cómo ansiaba el momento en que pudiera llegar a casa. Donde ella no podía escapar de él.
¿Qué carajos le pasaba? ¿Cómo había pasado tres años fingiendo no amar a esta chica?
Bueno, ya no había forma de reprimir sus sentimientos. Amor, lujuria, deseo. Anhelo. Estaba explotando de él.
Ella tenía que saberlo. Ya era hora de mierda.
Lila intentó soltarse de su agarre, pero Caleb no cedió.
El calor subió por su cuello cuanto más tiempo la miraba. La sujetaba.
¿Dónde carajos