—¡Huy… esto se puso interesante!— Ryan está emocionado por lo que vendrá.
—Perdóneme, señor Villarreal, no pude hacer nada al respecto— las manos de Susana tiemblan.
—¡Que nadie me interrumpa!— vociferó dirigiéndose a su oficina.
—¿Me dejarás aquí solo?— Ryan le pregunta, porque quiere entrar y saber lo que sucederá.
—¡Dije que nadie me interrumpa!— al hablarlo con desdén, ingresa a la oficina y lo primero que ve es a Cloe sentada sobre su escritorio, por lo que cierra la puerta de un portaz