Se miran fijamente, y es tan mágica esa conexión que hay, deseando desde el fondo de su corazón permanecer así, donde no existe nada más que ellos dos. Pero, lamentablemente, Kiara, la Kiara fuerte, empoderada, se esfuma cuando está en los brazos del hombre a quien ama en silencio. Su mirada, su físico y aquella pesada respiración la hacen bajar la guardia, y eso para ella es inaceptable.
—No te vayas— lo oye susurrar, y eso eriza su piel porque aquel susurro fue demasiado perfecto. —Tan solo