Tierna, así se ve Kiara Watson, pero no para los ojos de un hombre que pareciera que los celos lo hubieran poseído. Es tanta su cólera que su rostro enrojecido y mirada se tornó más profunda. La chica pasa saliva y ante él huele el girasol para hacerle entender que el detalle le encantó.
Villarreal termina de ingresar a la habitación y cierra la puerta de un portazo, provocando un susto en ella porque no logra entender y piensa que ha hecho algo malo.
—Tus deberes en la mansión no pueden parar y