Adele Smith
—Buen día. — Toca la puerta Nicolás, me aseguro de cubrirme con la cobija antes de decir —Adelante. —
—La pasa llevando una bandeja de comida hasta la cama que hace que mi corazón salte emocionado, no puedo creer que este hombre no se dé cuenta lo que está haciéndole a mi pobre corazón.
¡Alexa se estira perezosa! y al verme a su lado me abraza como una garrapata.
—Prometo que me voy a portar mejor, no te molestes conmigo. — Me dice ella con los ojos brillante.
—Me alegra que rec