CAPITULO 5
Todos se quedaron en un silencio abrumador, mientras miraban a Aurora fríamente.
—¡Traidora!— grito uno de los lobos Alba y le lanzó un trozo de fruta que mancho su vestido.
Ella agachó la cabeza, los demás lobos empezaron a lanzarle cosas, ante la mirada frívola de Florencia que solo esperaba Romeo no dañara la mentira.
Romeo quiso opinar, pero por el exceso de alcohol cayó al suelo, algunos lobos propusieron apresarlo, el era su enemigo.
— Es Momento de acabar con el — Armando saco