Mundo ficciónIniciar sesiónHabía logrado introducir dos dedos pudiendo oír a Elyan gemir de manera incesante.
Lo tenía postrado de rodillas y de espaldas, obsequiandole con todo el trasero un poco más elevado que el resto del cuerpo.
Le susurraba al oído palabras tranquilizadoras además de dejar beso tras beso en su cuello y hombros, con la idea de que estuviera todo lo relajado posible.
Elyan empezaba a sentir más y m&aac







