LA BODA.
Exhausta del largo día Elizabeth llegó al hotel, era inconcebible que tuviera que tolerar la versión árabe de David, aunque Farid era mucho más insoportable, grosero y prepotente.
Aunque no podía negar que era muy apuesto y sexi, esa pose de chico malo combinaba muy bien con esa linda cara. —Qué rayos estoy pensando, estoy embarazada y pienso en lo lindo y sexi que es mi jefe; mejor tomaré una ducha y pediré que me preparen algo para cenar.
Mientras tanto, al otro lado del mundo, los preparativ