Al llegar a casa, Elizabeth y Farid se percataron que Francis y Samira esperaban en la sala, ambos saludaron, Farid le dio un beso a su mamá y siguió hacia la alcoba, mientras Eliza se quedó a platicar por unos minutos.
—A ver cuéntanos ¿tuvieron sexo? —Pregunto Francis.
—Francis, porque siempre tienes que ser tan directa, que poco tacto tienes. —Respondió Eliza.
—Hay niña, acaso no viste la cara de mi hijo, la sonrisa no le cabía en la cara y no camino por las escaleras él flotaba y ni hablar