Luego de tanta fiesta, tragos y diversión, los estudiantes se marchaban a las habitaciones, algunos dando tras pies, otros que dormían en diferentes lugares del jardín de la fraternidad eran despertados por el sol.
David, que a duras penas podía abrir los ojos, le preguntaba a Jackson cómo había llegado a la habitación.
— Realmente no llegaste, te tuve que sacar de la habitación de Elizabeth donde te encontramos aferrado a ella sin quererla soltar, Alice y yo te buscamos por todas partes minuto