CAMIL ARAY
UNA TERRIBLE SENSACIÓN
Los fuertes truenos de una terrible tormenta me despiertan, me pesan los párpados y me cuesta despabilarme.
Me extraña, no siento el cuerpo duro de mi Árabe bruto a mi lado y me muevo por la cama para encontrarlo tratando de acurrucarme contra su cuerpo.
Tengo frío y aunque intento pensar, solo mi mente divaga sin lograr concentrarme, me siento exhausta y la fuerte soñolencia me gana, solo deseo seguir durmiendo.
Finalmente desisto, al percatarme que estoy