58 "EL PSICÓANALISTA"
CAMIL DE LA FUENTE
—No tengo una idea…
Su cuerpo duro y sudado, acabado de salir de aquel gimnasio me apretó sobre la cama. Los músculos de su torso se sentían aún más hinchados y duros, y los tatuaje era de un negro brillante seductor. Su fragancia mezclada con el sudor era prácticamente adictiva. Se notaban las horas que había pasado haciendo ejercicios, y si, Farid era trabajaba duro y con constancia por todo lo que deseaba.
—Me temo no estes de humor para esto H