“Un cuento de Hadas”
CAMIL DE LA FUENTE
Sentada en la mesa del comedor de la casa hago las cuentas para el próximo mes.
Saco el dinero para las compras, para abastecer la despensa, y lo de los gastos diarios de la casa de Emira.
Además separó lo del profesor de danza, el de canto y el de karate. Mi hija parece una máquina de actividad en actividad, pero adoro que sea una niña tan activa, despierta e inteligente.
A esa edad mis intereses eran otros, así que trato de mantener la inocencia de mi