DIÁVOLO II. CAPÍTULO 18. Marcas bajo la piel
DIÁVOLO II. CAPÍTULO 18. Marcas bajo la piel
Eyra dejó caer la mirada hacia sus manos enfundadas en los guantes que llevaba siempre. Podía decirle la verdad, pero el momento, el día y hasta el mes se habría arruinado con eso. Así que solo respiró hondo antes de hablar.
—La piel de mis manos y mis antebrazos es... es muy sensible. Tuve un accidente cuando era chica, y a veces el tacto… me resulta un poco doloroso. —Su voz era baja, como si temiera que las palabras tuvieran más peso si las decía