CRISTINE FERRERA
No podía fingir que después de ver a Eliot completamente desnudo, no estaba nerviosa recordando una y otra vez lo que se había quedado grabado en mi memoria. No podía verlo a la cara, imposible hacer contacto visual sin que comenzara a hiperventilar. ¡Ya sé! Fue mi esposo, hemos tenido intimidad, procreamos tres niños, pero eso no significa que este estúpido y sensual hombre no me ponga nerviosa.
Lo único que me calmaba un poco era verlo al lado de su primo. Era curioso que fu