SLOANE D’MARCO
No podía evitar sentirme nerviosa, hoy era el día en el que Derek se presentaría en la corte. Fue tan extraño verlo frente a Eliot, ambos de traje, era casi imposible distinguir cual de los dos era, pero siempre estaban esas pequeñas y disimuladas diferencias. Derek era sutilmente más fornido, sus brazos más gruesos y sus espaldas más anchas, mientras que Eliot era más espigado y delgado. Derek tenía un andar pesado, como si sus pies fueran a quebrar el piso por donde andaba, mie