SLOANE D’MARCO
Con mano temblorosa abrí la puerta, no podía apartar la mirada de la caja, sentía que en cualquier momento comenzaría a escurrir sangre de las esquinas. ¿Jonathan había sido tan comprometido con el trato que hicimos que me envió la cabeza de mi padre por paquetería?
—El paquete no tiene destinatario en específico, solo la dirección. ¿Puede recibirlo? Solo necesito su nombre y firma —preguntó el repartidor leyendo los datos de una tableta.
—Sí, soy Sloane D’Marco… —contesté temero