BERENICE SPOTI
Salimos de la mansión en su auto deportivo, me sentía inquieta por como Luca veía su reloj una y otra vez hasta que por fin tuve que romper el silencio, no era normal verlo tan nervioso.
—¿Qué ocurre? ¿A dónde vamos? ¿Por qué pareces tan ansioso? —pregunté sin detenerme haciendo que obtuviera una sonrisa como primera respuesta.
—Lo que pasa es que en cualquier momento tus padres irán a la mansión con su séquito de abogados —contestó y la sonrisa se me disolvió.
—¿De qué hablas