Mundo ficciónIniciar sesiónCRISTINE FERRERA
Eliot se levantó al notar mi cambio de actitud, aparentemente preocupado, y me tomó por los brazos como si temiera que me fuera a desmayar en cualquier momento.
—¿Estás bien? Te ves pálida… —dijo asomándose para ver mi rostro.
—Sí, solo estaba un poco mareada —contesté y mi dolor de estómago aumentó.
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