SLOANE D’MARCO
—Déjenme ver si entendí… —dijo la abogada caminando de un lado para otro, mientras Berenice, Cristine y yo permanecimos sentadas en el enorme sofá de Zafrina, como tres niñas regañadas—. Se han involucrado de manera ilegal en todo esto más veces de las que puedo contar, y no solo eso… ¡¿Las tres están embarazadas al mismo tiempo?! ¡¿Qué carajos?! ¡¿Es temporada de celo para los Magnani y o qué?!
Las tres agachamos la cabeza casi al mismo tiempo, sin encontrar una buena explicació