Mundo ficciónIniciar sesiónSLOANE D’MARCO
Bajé la mirada hacia nuestras manos engarzadas y entonces vi su muñeca con esos verdugones maduros de una paliza pasada.
—Cuéntame, Carla, ¿fue algún paciente quien te hizo estas heridas? —pregunté con ese tono suave y zalamero que aparentaba preocupación.
&mda







